Positivismo… ¿mero psicologismo? 30 December 2009
Posted by Mar Heredia in Uncategorized.add a comment
Vengo dispuesta a publicar mi pequeña crítica al positivismo. Sin ofender a los positivistas ni nada.
Y es que partiendo de la idea de que el positivismo fue propuesto como la doctrina o movimiento filosófico que pretende hacer de la experiencia el único medio por el cual se llega al conocimiento, habría que plantear de entrada lo determinante que esto resulta. Comte, su creador, habla de las etapas anteriores al positivismo según su concepción histórica y epistemológica. Sin embargo, tomando en cuenta la postura de Comte sobre las mismas ¿que tanto el positivismo podría llegar a ser un psicologismo? Entiéndase un psicologismo que reduce y limita el pensamiento humano, que le quita fundamentos epistemológicos y lo encasilla en la pura Psicología. (Gracias por el dato Wiki).
En base a estas definiciones y teniendo en claro que la teoría del conocimiento no busca en lo absoluto estancar los métodos para llegar a conocer, podríamos concluir que un positivismo exagerado podría a la larga, llegar a ser no más que un mero psicologismo, pues al decir que sólo a través de la experiencia llega a conocerse, se limita en gran manera la capacidad del ser humano de inteligir a partir de lo inmaterial, y lo lleva a conformarse con sólo una parte del conocimiento, considerando a ramas como la metafísica, simplemente no necesarias.
Pareciera dejar de lado la necesidad de interacción del hombre con el hombre en pos del crecimiento. Siendo inevitable que a partir de acuerdos ínter subjetivos entre estos es como se ha conseguido a lo largo de la historia hacer del conocimiento un proceso constante y no estático. Resulta además contradictoria una doctrina que pretendiendo conocer, deja de lado aspectos trascendentales de uno de sus principales objetos de conocimiento, el hombre mismo, a quien difícilmente podría percibírsele, creo yo, sólo a través de de la corriente positivista. Pues haciéndolo se estaría soslayando inevitablemente su capacidad de imaginación, de desarrollo filosófico e incluso espiritual.
Concluyendo con esto que si bien el positivismo sí es de utilidad pues a través de la experiencia llegamos a conocer, esto es sólo parte de un proceso mayor que después debería llevarnos necesariamente a trasmitir ese conocimiento adquirido y acumularlo para que partiendo de este, se siga avanzando, epistemológicamente hablando.