Ready for the next trip. 22 February 2009
Posted by Mar Heredia in Uncategorized.1 comment so far
Estos días la escuela me ha tenido como loca, me he repleto el cerebro de muchas cosas diferentes al mismo tiempo desde diferentes perspectivas, y creo que poco a poco me voy acostumbrando a eso. Ya hasta me doy otra ves mis tiempos para leer algún poema en la tarde o concentrarme en recordar mis sueños.
Como ayer, que soñé que me iba otra ves a Canadá, sin casi nada de dinero en la bolsa y sin boleto de regreso, “a ver que pasaba” y era tan felíz aventurandome y sin esperar nada, y al mismo tiempo esperandolo todo. Luego desperté y me puse a pensar a donde sería mi siguiente viaje. No me importa si es a Pachuca o a China, eso si, yo solo quiero explorar y conocer lo nuevo que ahí haya. Probar comida que jamás he probado, y tal ves pasar una noche entera sin dormir y no querer que el siguiente día llegue como ya lo he hecho.
No se si quiero ir a la playa o a una montaña, pero se que a partir de la locura que me da de ves en cuando, todo puede suceder, puedo agarrar mi maleta e irme al primer lugar donde se me ocurra, y sin que nadie pueda hacer nada para detenerme. Pero bueno, ya habrá tiempo para empezar mi siguiente viaje y donde podré explorar nuevos lares y ¿porqué no? hasta explorarme mas a mi, nunca dejo de conocerme.
Pensar en lo que me queda por hacer llena mi mente de una especie de energía que me alborota la garganta y me hace sentir cosquillas y escribir cuentos sobre niños que se an a vivir a Tailandia o algun otro lugar lejano. Para terminar con este debraye temporal, ayer me preguntaron ¿Cuál es tu poema favorito? Pude pensar en muchos que casi me hicieron llorar y sin embargo, recordé uno que leí cuando era niña, y que aunque hoy no lo veo como el mejor poema del mundo, sigue siendo mi favorito por que lo que me hizo sentir no cambia, así tenga 11 o 22 años.
Se llama “La Luna” y es de Jaime Sabines.
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas
¿Quién no ha sido alguna es inspirado por la luna?

toma hoy una cucharada de luna.